Cuando la evidencia científica impulsa a tu negocio de salud: el abstract

evidencia cientifica abstract

Anteriormente, hemos hablado del poder convincente de incluir en las comunicaciones que rodean a tu negocio de salud un argumentario basado en evidencia clínica y científica contrastada (siempre que apoye de forma veraz tus intereses).

Además, el aval de la comunidad científica te aporta credibilidad y te presenta como un profesional de la salud que es conocedor de las últimas investigaciones en su especialidad.

En el anterior post, te presenté 4 fuentes exclusivas en literatura médico-científica a partir de las cuales puedes descargar manuscritos y documentación especializada con la que asentar las afirmaciones basadas en el conocimiento científico.

El movimiento colectivo Open Access en ciencia está cobrando más vida que nunca y lucha por hacer accesibles los resultados derivados de la investigación a todas las personas. No obstante, algunos recursos científicos y educativos están todavía restringidos a instituciones, universidades o precisan de una suscripción a la revista.

Aun así, en estos casos, siempre es posible acceder al abstract o resumen que contiene la información más importante de las diferentes secciones del artículo (introducción, metodología, resultados y discusión).

El abstract o resumen de un artículo científico es una mina de información de valor

La extracción de información a partir de un abstract aporta elementos convincentes, persuasivos y de confianza con los que apoyar tus argumentos científicos.

Ejemplo de un abstract

La información del abstract condensa los hallazgos más importantes del artículo (suelen rondar entre las 200-250 palabras), por lo que es un pequeño diamante a tu servicio.

A continuación, te detallo la información más notable que aparece en un abstract y que puede resultarte de extrema utilidad para obtener la esencia de dicha investigación.

1. Tipo de estudio (humano, animal, in vitro)

La evidencia científica (farmacológica, nutracéutica…) puede venir en forma de trabajos preclínicos, realizados in vitro y en animales de laboratorio, o clínicos realizados en humanos.

Los estudios clínicos se realizan en una serie de cuatro fases, donde cada una de las fases se basa en los resultados de la fase anterior. En estas etapas se evalúa gradualmente la seguridad y la eficacia del tratamiento o intervención empezando con un número bajo de pacientes y acabando con poblaciones de mayor número.

Obviamente, siempre que se pueda hacer referencia a un estudio llevado a cabo en humanos será más convincente, que si se hace referencia a una evaluación en una placa de Petri en el laboratorio.

En ocasiones, no hay posibilidad de realizar según qué estudios en humanos y las aproximaciones en animales pueden llegar a ser valiosas.

2. Calidad del estudio (uso de controles y placebos)

Muchos lectores/pacientes sabrán que los estudios con mejores garantías son aquellos que tienen un diseño aleatorizado, doble ciego y controlados por placebo.

Por tanto, si tu argumentario basado en la ciencia dispone de un estudio con estas características que avale tu servicio o producto o algún aspecto relacionado con ellos, preocúpate de decirlo (“este estudio fue aleatorizado, doble ciego y controlado por placebo, el estándar de oro de la investigación médica”).

Asimismo, aquellos pacientes que no comprendan esta terminología, estarán agradecidos de aprender algo nuevo.

Por ejemplo, algunas de las frases que podrías utilizar serían:

  • La mitad de los sujetos recibieron tratamiento y la otra mitad placebo (sustancia inactiva que se utilizó como control en el ensayo).
  • Los grupos se configuraron aleatoriamente para evitar la influencia de variables desconocidas no controladas.
  • Double-blinded significa que los investigadores no sabían a qué grupo de tratamiento pertenecía cada paciente.

3. Porcentaje de reducción de los síntomas de la enfermedad o el incremento en los beneficios del tratamiento

La mejoría aportada por un tratamiento o intervención dada puede expresarse como la reducción de los síntomas de la enfermedad o el incremento en los beneficios.

Esta mejoría se presenta en la sección de resultados en los artículos científicos y aparece en el abstract, ya que con gran seguridad es la variable primaria a determinar en el estudio.

Los resultados científicos se basan en contrastar una hipótesis estadística, donde se decide si la muestra proporciona o no suficiente evidencia para descartar la hipótesis nula de partida.

Por tanto, en los tests estadísticos, un efecto o un resultado es estadísticamente diferente cuando es improbable que se deba al azar.

En estos casos, suelen utilizarse las expresiones del tipo “resultado estadísticamente significativo” (statistically significant result), donde “significativo” no significa “mucho”, sino que implica que se observó un efecto, beneficio o resultado medible independiente del azar.

Los niveles de significación comúnmente utilizados son del 0.05, 0.01 y 0.001. Cuanto menor sea el nivel de significación, más fuerte será la evidencia de que un hecho no se debe al azar.

En consecuencia, apóyate en la estadística para mostrar la magnitud del resultado de dicho estudio, aunque siempre con un lenguaje adecuado para tu paciente.

4. Tamaño de muestra y tiempo de estudio

Como es evidente, un estudio con más participantes y de mayor duración da más credibilidad y es más fiable a la hora de extraer conclusiones.

Por tanto, en caso de tener que decidir por un artículo u otro para armar tus afirmaciones, elige aquel con un tamaño muestral y un tiempo de seguimiento superiores.

Recuerda, además, que los números exactos son siempre más creíbles y persuasivos que los redondeos. Así, es más efectivo decir “el estudio contó con la participación de 1.134 sujetos” que “el estudio contó con la participación de más de 1.100 sujetos”.

5. Afiliación de los autores

La afiliación de los autores del artículo científico hace referencia a la procedencia, centro o institución donde se ha gestado la investigación.

Evidentemente, si el artículo que te interesa ha sido desarrollado por científicos de una institución o universidad prestigiosa como Harvard, es un plus de credibilidad que no deberías olvidar mencionar.

De la misma forma, es atractivo señalar si el trabajo se ha realizado por un consorcio de centros o ha sido un estudio multicéntrico, en el cual han participado varios grupos de investigadores que han confirmado y validado los hallazgos.

6. Conclusiones del trabajo

Las últimas líneas del abstract aluden directamente a las conclusiones claves, fruto de la interpretación experta de los resultados por parte de los autores.

Dichas conclusiones deberían aparecer en tu argumentario cuando te refieras a ese estudio en concreto.

7. Momento en el que se realizó el trabajo

El marco temporal del estudio es importante, puesto que aquellos trabajos más recientes gozan de mayor credibilidad.

Y es que se asume que los avances metodológicos y técnicos más recientes, en todos los ámbitos médico-científicos, permiten mejorar la calidad y veracidad de las conclusiones extraídas.

En definitiva, utilizar la evidencia científica contrastada que está de tu lado es muy positiva para ganar autoridad y credibilidad con tu marca de salud, siempre con la lealtad como bandera.

Sin embargo,  recuerda que es imprescindible trasladar ese lenguaje complejo y técnico a un lenguaje comprensible y amigable para tus pacientes. Si no adaptas el discurso, obtendrás un efecto del todo contraproducente e, inevitablemente, ahuyentarás a tu audiencia.

 

Atribuciones: imagen cabecera: CC0 Creative Commons. Lectura complementaria: The Wealthy Health Copywriter: How to Earn $13,000 For Every Sales Letter You Write.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *