Ramon Brugada, divulgación de corazón

Trío de ases. Tres hermanos cardiólogos, conocidos y reconocidos dentro y fuera de nuestras fronteras.

El Síndrome de Brugada, el apellido que les une, marcó un antes y un después en la trayectoria médica de estos especialistas.

Pere y Josep, los dos mayores, publicaron, en 1992, el primer estudio clínico que refería este síndrome como un trastorno del sistema de conducción eléctrica del corazón que causaba muerte súbita (por fibrilación ventricular).

En 1998, el tercer hermano, Ramon Brugada describió el mecanismo genético de la enfermedad.

Está claro que estos hermanos llevan la Medicina y, en especial, la Cardiología en la sangre. Pero no sólo a nivel científico, académico o clínico, sino mucho más que eso.

Son impulsores y trabajan activamente en proyectos de prevención y salud pública en el ámbito cardiovascular (Fundación Brugada). Además, tienen un compromiso social para prevenir la muerte súbita cardiaca, sobre todo en la provincia que los vio nacer, Girona. Un ejemplo de ello es el proyecto de desfibrilación pública “Girona, territorio cardioprotegido”, el más grande en el mundo con 650 desfibriladores instalados actualmente.

Sin embargo, hoy me gustaría acercarte a la figura de uno de ellos, el Dr. Ramon Brugada, ya que la lectura de su libro “M’hi veig amb cor” me ha descubierto una de sus facetas más sugestiva, la divulgación.

Por cierto, hoy el post va con sorpresa, así que no dejes de leer…

No obstante, para ubicarte, vamos con un breve repaso a su recorrido profesional.

Bio del protagonista

Se licenció en Medicina y Cirugía en la Universidad Autónoma de Barcelona. Según él mismo ha admitido, fue su madre quién le “sugirió” que estudiara Medicina (“tú tienes que ser médico y punto”).

¿Quién mejor que nuestras madres para saber con qué aptitudes contamos de fábrica?

Sin embargo, sus ganas por conocer nuevas formas de trabajar y su interés por la investigación hicieron que pasara varios años en prestigiosas universidades americanas.

Así que, estudió Medicina Interna en la Universidad de Emory en Atlanta y se especializó en Cardiología en Houston.

Posteriormente, lideró el Centro de Genética Cardiovascular del Masonic Medical Research Laboratory en Nueva York y el Centro Clínico de Genética Cardiovascular del Montreal Heart Institute en Canadá, hasta que, finalmente, en 2008 toma la decisión de volver a casa.

Al Dr. Ramon Brugada le mueve el corazón. Girona, su tierra natal le está esperando.

En ese momento, tiene por delante un gran reto personal al que no sabe negarse, hacer que el Hospital Trueta sea considerado un centro de referencia en salud cardiovascular y, principalmente, en el diagnóstico y tratamiento de la muerte súbita.

En el presente, son diversos sus frentes abiertos y desafíos para lograr que el Trueta sea un centro de referencia a nivel asistencial (con una Unidad de Genética Cardiovascular), a nivel docente (liderando el proyecto de la nueva Facultad de Medicina), a nivel de investigación (como director del Centro de Investigación Cardiovascular del Instituto de Investigación Biomédica de Girona), a nivel de transferencia (estableciendo un laboratorio de test genéticos de enfermedades cardiacas) y a nivel de divulgación.

Divulgación y prevención, dos caras de la misma moneda

Según declaraciones del propio Brugada, el cardiólogo (y todo médico) asume que el paciente que tiene delante comprende todo lo que éste le dice y, esto, no es siempre así. Además, la falta de tiempo en las consultas agrava la situación, dificultando la óptima comunicación médico-paciente y la correcta información del paciente.

La combinación de estos dos sumandos, en muchas ocasiones, da como resultado que el paciente salga de la consulta con la cabeza llena de dudas e inquietudes.

M'hi veig amb cor Ramon BrugadaEste hecho, ha llevado al Dr. Ramon Brugada a escribir el libro que nos ocupa, “M’hi veig amb cor”, como personal contribución y granito de arena para ayudar en esta cruzada.

Divulgación de corazón, se mire por donde se mire.

El libro está escrito en catalán y, en castellano, su título es una expresión que significa “tener coraje, atreverse”.

Y es que esta obra rezuma esperanza y optimismo para las personas que sufren patologías cardiacas. Les alienta para seguir adelante, cambiar los hábitos de vida nocivos y apoyarse en colectivos de personas en su misma situación.

Asimismo, incita al lector a reflexionar sobre sus hábitos de vida y si, los mismos, son adecuados o no para gozar de una salud cardiovascular de hierro; en el caso que éstos deban ser modificados, los mensajes del libro animan a plantearse un reto personal y a adquirir compromisos para lograr el objetivo: un corazón valiente (como lo denomina el propio autor).

Según mi opinión, el aspecto del libro más original es que el lector se sitúa como espectador de múltiples sintomatologías cardiacas, recreadas mediante unos personajes, los cuales están inspirados en historias de los propios pacientes del Dr. Brugada.

De esta manera, el lector puede identificar y reconocer esos síntomas como propios y favorecer que éste visite a un especialista. Está claro que, para el Dr. Ramon Brugada, la prevención es realmente vital y, estar bien informado es condición sine qua non para ello.

Herramienta divulgativa donde las haya

El libro es una herramienta divulgativa de libro, valga la redundancia. Utiliza buenas estrategias y recursos para este fin.

Así, no falta un lenguaje cercano y ajustado. A lo largo de sus páginas e ilustraciones, el autor brinda fundamentos fisiológicos comprensibles para el enfermo cardiaco sobre su patología y describe las contrariedades que pueden darse en el corazón, una máquina casi perfecta.

Finalmente entenderás conceptos como ictus, trombo, embolia, arritmia, palpitaciones, infarto, isquemia… y no sólo eso, se hace un repaso de las técnicas diagnósticas actuales (¡por fin sabrás en que se distingue un electrocardiograma de un ecocardiograma!), así como de los tratamientos quirúrgicos o farmacológicos adecuados para cada patología.

No te asustes, de veras, el autor logra explicar conceptos ciertamente complejos de una forma comprensible, lo cual tiene mucho mérito y, te aseguro, que no todo el mundo tiene habilidades para ello.

En segundo lugar, la utilización de metáforas es muy útil. Así, por ejemplo, el paciente con aterosclerosis comprenderá qué le sucede a sus arterias, gracias a la representación de unas cañerías calcificadas o el paciente hipertenso, gracias a la imagen de una manguera llena de agua.

Además, al finalizar algunas secciones se hace uso de la técnica de “Para recordar”, donde se resumen los conceptos más relevantes que el lector debería asimilar.

Algunos folios de la obra se centran en numerosos aspectos preventivos para mantener una estupenda salud cardiovascular, sobre todo teniendo en cuenta que, cada vez más, la enfermedad cardiaca aparece en edades más tempranas. El Dr. Brugada aporta múltiples consejos fácilmente aplicables sobre esta materia.

¿Te crees un tipo con suerte porque has aparcado el coche cerca de casa? Andas bastante despistado. El Dr. Brugada te recomienda que aparques ¡lo más lejos posible! Tendrás un infalible corazón Fórmula-1 como motor.

Toma nota. Deporte, buena alimentación, abandono del tabaco y alcohol son presentados como aspectos claves.

Igualmente, el autor describe potenciales riesgos de sufrir un problema coronario, como la concentración sanguínea de colesterol, la frecuencia cardiaca o el sobrepeso, entre otros.

En esta línea, se facilitan materiales prácticos para los casos mencionados, como tablas de referencia de valores normales o de riesgo, una herramienta verdaderamente práctica para que el lector ubique sus propios parámetros dentro de ellas. Incluso, nos regala un esquema de menú alimenticio recomendado, que todos deberíamos seguir en aras de una vida cardiosaludable.

Por último, resulta absolutamente divulgativo y clarificador el capítulo dedicado al momento en que el paciente cardiaco abandona el hospital tras un episodio cardiaco. Llega a su casa y le asaltan todas las incertidumbres posibles.

¿Y ahora qué? ¿Puedo comer con sal, puedo conducir, puedo hacer ejercicio, puedo ir en avión, puedo mantener relaciones sexuales, puedo acercarme al microondas? El libro, dedica gran parte de sus páginas a responder a todas estas preguntas (¡y muchas más!).

Un regalo inesperado

Has leído hasta aquí, el post casi al completo. A lo largo de la lectura te has ido convenciendo de que deseas aprender, más y más, sobre tu corazón con el libro que te he presentado. Estupendo.

Lo prometido es deuda. Hoy, te voy a ofrecer un obsequio inesperado por “escuchar”, siempre, todo lo que quiero contarte.

Es para mí un placer, comunicarte que el Dr. Ramon Brugada ha participado, también, en este post respondiendo a unas preguntas. ¡Ahí van!

  1. Pregunta obligada, Dr. Brugada. ¿Cómo surgió la idea de escribir este libro?¿Hubo algún detonante concreto?

Simplemente fue debido a la necesidad de intentar explicar a la gente, en lenguaje sencillo, el funcionamiento del corazón, las pruebas, las medidas de prevención. Los médicos tenemos la mala costumbre de pensar que el paciente nos entiende cuando usamos lenguaje técnico, por el hecho que este es un lenguaje que asumimos se ha convertido en coloquial.

El paciente no entiende la palabra coronariopatía por ejemplo. Lo más normal es que nunca le hayan hablado de lo que es una arteria coronaria. Surgió la necesidad de la divulgación, explicar al paciente conceptos básicos y usar ejemplos en los que se pueda, de alguna manera identificar, o reconocer algún síntoma.

  1. ¿Qué es lo que más le ha gustado de escribir este libro?

Recapacitar sobre los términos médicos, hablar con la gente y preguntarles si entendían lo que les decía. Cuando no, pues usar lenguaje más llano y más ejemplos cotidianos.

  1. Una persona puede tomar las riendas de su salud si está bien informada, según cita en el libro. ¿Puede exponerlo un poco más?¿La información es poder también en este caso?

Siempre la información es poder. Tenemos un país con poca capacidad de comprensión lectora, y tengo mis dudas de si es algo premeditado. La necesidad de tener analfabetos funcionales que son incapaces de tomar decisiones basadas en su conocimiento de un tema.

El libro pretende acercar el conocimiento a la población general, para darles, precisamente, el conocimiento de los cambios que tiene que adoptar para mejorar su salud.

  1. ¿Cómo afronta usted, en su ejercicio médico diario, que muchos pacientes recurran a informarse sobre sus enfermedades a Dr. Google?

No me preocupa en absoluto que se quieran informar. Me preocupa que, a menudo, la información disponible en la red es más dramática de lo que es en la vida real. Es como leer el prospecto de un medicamento. El paciente no separa lo que es un efecto secundario que afecta a un 1 de cada 1000 y, simplemente, viene preocupado porque él va a ser este 1.

Nuestro trabajo ahora es sobre todo informar, sacar dudas, tranquilizar. Que usen google u otras herramientas, o libros, no es malo, siempre que lo discutan luego con el médico. Eso sí, mejor herramientas contrastadas científicamente, de sociedades médicas, con rigor.

  1. Por favor, deme un consejo que ofrecería a otros colegas médicos que estén preocupados por la divulgación y la alfabetización en salud de sus pacientes.

En un curso de divulgación para científicos nos dijeron que cuando hablamos, los médicos estamos más preocupados por el qué dirán nuestros colegas de nuestras palabras, que de si los que nos escuchan nos entienden.

Hay que hablar para que el paciente nos entienda, y esto significa que hay que hablar en el idioma del paciente. En aquel momento es clave que el paciente exprese lo que siente, y que el médico sea capaz de ayudarle. Hablar, dibujar diagramas, explicar. No es fácil con la presión asistencial, pero es gratificante y tranquilizante saber que el paciente se va con respuestas y no con dudas.

5 comentarios en “Ramon Brugada, divulgación de corazón”

  1. María Delgado

    Hola Tengo Brugada fase 2, y con el test de flecaidina me desenmascararon el 1 Nunca tuve desmayos ni síncopes, tampoco durante el test tuve ni arritmia ni síncope. Tengo 54 años.
    Pero varias veces al día, siento que «se me para el corazón, y arranca de vuelta», a veces me siento que me voy a desmayar pero no, sigo. ¿ Eso es normal o es previo a un síncope?

    1. Laura Calpe Berdiel

      Hola María, muchas gracias por leerme y por tu mensaje. Desafortunadamente, yo no soy médico y no estoy en disposición de responder a tu duda. Te animo a que consultes todos los aspectos que te preocupan con tu médico de confianza. Un fuerte abrazo,
      Laura

  2. Hola Laura

    Me parece excelente la idea de escribir un libro

    Hasta me provocó escribir uno en ese mismo estilo pero respecto a mi profesión

    Creo que profesionales con el Dr Brigada siempre aportan mucho, y si abre un blog de seguro marcará un antes y un después en la calidad de la información de salud disponible en Internet

    Me gustó la entrevista

    Gracias por compartirla ☺️

    1. Laura Calpe Berdiel

      Estimado Luis,

      efectivamente, escribir un libro siempre es una gran idea y hay bastantes profesionales de la salud que lo hacen (incluso he visto que después los ofrecen a sus pacientes en consulta).

      Me alegra saber que la entrevista te resultó interesante; yo aprendí mucho con el libro y de la conversación con el Dr. Brugada.

      Por cierto, si te animas a escribir un libro, avísame y será un placer poder entrevistarte también.

      Un abrazo,
      Laura

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